Diocesis de Celaya:
Home » » ¡Gracias querido SACERDOTE! Al inicio de la vida, comienza nuestro camino: por tus manos renacemos con el Bautismo. Pasados los años, ya con uso de razón, tus manos nos regalan la Primera Comunión; y como el ser humano tiene débil corazón, por tus manos recibimos del mismo Dios el perdón. A través de tus manos al pan y al vino baja Dios cada día cuando los consagras y al final de cada Misa, tras la última oración, con tus manos nos llega de Dios la bendición. Si por vocación llamados nos decidimos casar, tus manos santifican nuestra unión en el altar. Si nos hiere un grave mal o si la muerte se acerca, con los óleos nos confortas ungiendo nuestra cabeza. A través de tus manos nos entrega Dios sus dones ¡Benditas manos consagradas del Sacerdote! José García Velázquez

¡Gracias querido SACERDOTE! Al inicio de la vida, comienza nuestro camino: por tus manos renacemos con el Bautismo. Pasados los años, ya con uso de razón, tus manos nos regalan la Primera Comunión; y como el ser humano tiene débil corazón, por tus manos recibimos del mismo Dios el perdón. A través de tus manos al pan y al vino baja Dios cada día cuando los consagras y al final de cada Misa, tras la última oración, con tus manos nos llega de Dios la bendición. Si por vocación llamados nos decidimos casar, tus manos santifican nuestra unión en el altar. Si nos hiere un grave mal o si la muerte se acerca, con los óleos nos confortas ungiendo nuestra cabeza. A través de tus manos nos entrega Dios sus dones ¡Benditas manos consagradas del Sacerdote! José García Velázquez

Enviado por Orden de Frailes Menores el lunes, 4 de julio de 2016 | 16:30


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